Las aplicaciones falsas pueden esconder malware, robar información personal o incluso generar cargos no autorizados. Especialistas de ESET comparten una serie de recomendaciones para identificar apps sospechosas antes de descargarlas y evitar riesgos para la seguridad.
Los smartphones se han convertido en herramientas centrales para la vida diaria: desde operaciones bancarias y compras online hasta el acceso a redes sociales o servicios de entretenimiento. Esta gran cantidad de información y actividades convierte a los dispositivos móviles en un objetivo atractivo para los ciberdelincuentes, que distribuyen aplicaciones falsas o maliciosas para robar datos sensibles o dinero de los usuarios.
En este contexto, los especialistas de ESET advierten que muchas de estas amenazas se distribuyen a través de tiendas de aplicaciones no oficiales o mediante apps que imitan a servicios populares, aprovechando la popularidad de determinadas plataformas para engañar a los usuarios.
“Las aplicaciones falsas suelen aprovechar la confianza que los usuarios tienen en servicios conocidos para engañarlos y lograr que descarguen software malicioso. Por eso es importante prestar atención a ciertos detalles antes de instalar una app, como quién es el desarrollador, la cantidad de descargas o los permisos que solicita”, explica Mario Micucci, Especialista de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica.



