la aceleración de la economía digital y el despliegue masivo de la Inteligencia
Artificial (IA) han colocado a la conectividad en el centro de la estrategia empresarial. La
robustez de las redes en el país ya no es solo un requerimiento técnico, sino la base de la
apertura comercial y la eficiencia operativa.
Según datos oficiales, este avance se apoya en una expansión global del sector de
telecomunicaciones superior al 7% durante el año 2025, impulsada por un despliegue de
fibra óptica que ya alcanza los 233 mil 289 kilómetros en el territorio nacional. De esta
cifra, 40 mil 579 kilómetros corresponden a conexiones directas al hogar, permitiendo
sumar 2.8 millones de nuevos usuarios de internet fijo. Asimismo, la conectividad ha
escalado al ámbito público con 16 mil centros educativos ya integrados a la red,
fortaleciendo la infraestructura que soporta tanto al sistema de salud como al desarrollo de
comunicaciones comunitarias.
La base energética de la era digital
El crecimiento sostenido de los centros de datos en el país refleja esta evolución.
Actualmente, la demanda de respaldo energético para estas infraestructuras abarca entre 8 y
10 megavatios (MW) de los 16 MW estimados a nivel nacional.
Esta capacidad es la que permite que sectores críticos, como la banca y las
telecomunicaciones, mantengan operaciones ininterrumpidas, soportando la creciente carga
de procesamiento que exigen los nuevos modelos de negocio.
Garantizar la continuidad
Al respecto, el ingeniero Luis Makencie, gerente de Ventas e Ingeniería de Corporación
Solsica, destaca que el entorno empresarial actual demanda garantías de continuidad. Según
el especialista, “la mayoría de las compañías en Venezuela necesitan un suministro
eléctrico continuo y confiable”.
Afirma que la inversión en sistemas de puesta a tierra, plantas eléctricas, bancos de baterías
y UPS de última generación es el verdadero motor de la conectividad. Esta infraestructura
actúa como el pilar que asegura que las radiobases y los centros de datos operen bajo
estándares globales, permitiendo que el país se mantenga a la vanguardia tecnológica con
una red resiliente y preparada para el futuro.
Con una experiencia comprobada, Solsica ha capitalizado la confianza de industrias críticas
como alimentos, telecomunicaciones, petróleo y finanzas. Este liderazgo se traduce en un
incremento sólido en la demanda y en las ventas, impulsado por empresas, startups y
emprendedores, que ven en la infraestructura crítica una inversión estratégica para su
competitividad.



