La Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) oficializaron la firma del convenio correspondiente al proyecto «Satélites de inclusión intercultural: Telemedicina para comunidades indígenas en la Amazonía venezolana».
La iniciativa consiste en la implementación operativa de servicios de salud a distancia, dirigidos específicamente a integrantes de los pueblos originarios que habitan zonas remotas del sur del territorio nacional.
El acta protocolar del acuerdo fue suscrita el pasado miércoles 13 de mayo por el rector Arturo Peraza, S.J.; el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, y el representante para Venezuela de la organización financiera, Xavier Prieto.
La alianza se selló en el marco de la visita institucional de una comitiva del banco multilateral a la sede de la universidad, en Montalbán, en la que se presentaron avances de otros proyectos conjuntos actualmente en marcha.
Además de Díaz-Granados y Prieto, la delegación estuvo conformada por Gianpiero Leoncini, vicepresidente ejecutivo; Emilio Uquillas, vicepresidente de Países; Ángel Cárdenas, gerente de Infraestructura para el Desarrollo; José Daniel Jiménez, asesor de la Presidencia Ejecutiva; Aureliano Fernández, director senior de Soluciones Financieras, y Andrés Zamora, director senior de Comunicación Estratégica.
Por la universidad, los recibieron el rector Peraza y el vicerrector administrativo, Gustavo García, en compañía de representantes de varias unidades ucabistas. También estuvo presente un grupo de estudiantes de pregrado.
Atención médica, tecnología y capacitación intercultural
Durante la presentación del convenio, la directora ejecutiva del Centro de Salud Santa Inés (CSSI), Mariana Borges, explicó que el proyecto busca integrar docencia, investigación e innovación tecnológica para garantizar el derecho a la salud de las poblaciones vulnerables a las que presta servicio la institución médica adscrita a la UCAB, en su extensión del estado Bolívar.
Borges detalló la realidad social y geográfica que originó la propuesta. «Mientras la sede de Santa Inés en Caracas atiende a comunidades vulnerables ubicadas en su periferia inmediata, el escenario del centro de salud en Guayana es opuesto, las comunidades vulnerables principalmente son comunidades indígenas que se encuentran a kilómetros de distancia de la universidad», precisó la directora.
Ante esta barrera, la ejecución técnica del convenio contempla la instalación y puesta en operación de estaciones de internet en cuatro comunidades piloto. Estas plataformas permitirán la interconexión directa de los pacientes locales con el cuerpo médico del centro de salud ubicado en UCAB Guayana.
Sin embargo, la estrategia de atención abarca una segunda fase de conexión con el CSSI que opera en el Parque Social Manuel Aguirre, en Montalbán. Borges indicó que la extensión de Puerto Ordaz cuenta actualmente con cinco especialidades médicas, frente a las más de cuarenta que ofrece el de la capital; por tanto, el sistema interconectará ambas instalaciones para «llevar el conocimiento y todas esas cuarenta especialidades médicas a esas comunidades indígenas que están muy, muy lejos».
El diseño del programa contempla la capacitación y el acompañamiento técnico a mujeres indígenas para el manejo de las herramientas de telemedicina, así como su formación en microemprendimientos que brinden viabilidad y sostenibilidad financiera al sistema en el tiempo. En este sentido, Borges enfatizó un componente metodológico indispensable para la institución.
«Es un modelo que se diseñará para la comunidad indígena. Esta articulación participativa garantiza que la iniciativa se ejecute bajo estándares de equidad de género y genuina inclusión intercultural. Finalmente, se procederá a una experiencia piloto basada en teleconsultas guiadas, acompañadas de personas de la comunidad capacitadas para asistir al médico», precisó Borges.
Empoderamiento comunitario y apoyo al emprendimiento: algunos logros bilaterales
Previo a la firma del convenio, los representantes de CAF y la UCAB pasaron revista a los resultados y potencialidades de dos grandes iniciativas que las instituciones ejecutan conjuntamente desde hace varios años: el Laboratorio Urbano de Innovación Social y el Monitor Global de Emprendimiento (GEM).
La directora general de Extensión Social, Adle Hernández, expuso los avances del Laboratorio y su experiencia piloto en la comunidad popular de Catuche, al norte de Caracas. Aseguró que el proyecto evidencia el impacto del paradigma de trabajo social de la universidad, que busca generar soluciones a través del acompañamiento y empoderamiento de las poblaciones que atiende.
Hernández desglosó que la intervención se estructuró en áreas definidas por los propios habitantes: organización civil, gestión de riesgos, formación en cultura de agua y el componente de emprendimiento, el cual logró la incubación de 13 proyectos productivos.
Mencionó que la universidad documenta y sistematiza la información relacionada con el Laboratorio, con el fin de posibilitar su escalamiento y réplica en otros tejidos sociales. «La sistematización de estos datos ha permitido identificar aprendizajes críticos y validar herramientas para transformar ese saber tácito en un modelo transferible», comentó Hernández.
Por su parte, el vicerrector administrativo, Gustavo García, expuso el trabajo que se está realizando con las estadísticas recolectadas para fortalecer el ecosistema emprendedor nacional, a través del Monitor Global de Emprendimiento Venezuela (GEM), investigación que brinda información estadística detallada sobre la realidad y el panorama de este sector en el país, y que ha sido posible gracias a una alianza entre la UCAB, CAF y el IESA.
«El procesamiento de estos datos estadísticos permitirá la instauración de mesas de trabajo integradas por el Gobierno, la academia y los emprendedores. El propósito es generar propuestas viables en tres ejes críticos: la creación de fórmulas de financiamiento amplias que incluyan a fondos de venture capital, la estructuración de redes de formación y acompañamiento, y el diseño de mecanismos que agilicen la formalización empresarial a través de incentivos fiscales temporales», afirmó García.
La banca multilateral y la generación de capacidades
La jornada concluyó con un intercambio entre el presidente ejecutivo de CAF, Sergio Díaz-Granados, y un grupo de estudiantes de la cátedra Comunicación Efectiva de la Escuela de Arquitectura.
Díaz-Granados les dictó una charla en torno al rol de la banca multilateral como un actor aliado para el conocimiento y el desarrollo en Venezuela, en la que repasó la evolución histórica de la institución, desde su fundación como Corporación Andina de Fomento para proveer financiamiento regional, hasta su transformación en el actual Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, un proceso impulsado por la necesidad de integrar nuevos socios para expandir su alcance.
El ejecutivo recalcó que el mandato actual de la organización es «lograr que cualquier idea buena que tenga la región sea escalable», garantizando la transferencia de experiencias exitosas entre las naciones del continente.
También reconoció que el gran desafío geopolítico y económico de América Latina sigue siendo la integración de sus mercados, y enfatizó la urgencia de generar las condiciones institucionales necesarias para el retorno del ahorro privado e impulsar la inversión en obras de infraestructura pública.
Construyendo puentes de oportunidades
Sobre la alianza con la UCAB, el presidente de CAF se mostró satisfecho y apuntó que «los proyectos que han presentado tienen la condición de ser escalables, innovadores, proyectos que apuntan a resolver problemas reales de la sociedad de todo tipo».
Aseguró que la continuidad de la cooperación bilateral constituye «una gran oportunidad también para formular recomendaciones a escala de políticas públicas».
Entretanto, el rector de la universidad, Arturo Peraza. S.J., propuso instaurar una cátedra sobre cooperación internacional, para llevar al estudiantado el conocimiento acumulado con esta alianza y dotar a los jóvenes ucabistas de las herramientas necesarias para la gestión de proyectos de desarrollo a gran escala.
El jesuita agradeció el respaldo de CAF y ratificó la visión de la UCAB como un articulador confiable para la ejecución de soluciones sostenibles.
«Hay que tejer puentes y crear capacidades de conexión para intentar ver cómo logramos reconstruir aquello que parece quebrado. En esa lógica de los puentes, creo que eso es lo que hemos preservado en todos estos capítulos de cooperación de los que hemos hablado. En conjunto con la CAF hemos hecho puentes con comunidades populares, con comunidades indígenas y con iniciativas de personas que tienen ideas de innovación que pueden ser oportunidad de futuro», reflexionó.
Texto: Juan Sánchez/Fotos: Manuel Sardá (Comunicaciones UCAB)



