ESET analiza como la inteligencia artificial está cambiando la ciberdelincuencia, pero la preparación
cibernética de las pymes sigue dependiendo de cerrar brechas de seguridad conocidas desde hace años.
La IA está transformando las herramientas de los ciberdelincuentes al ayudarlos a redactar señuelos más
convincentes, escalar campañas de ingeniería social y acelerar las tareas de reconocimiento. Las
organizaciones hacen bien en prestar atención a esta tendencia, debido a que las brechas de seguridad
ya existentes son una prueba urgente de la necesidad de preparación cibernética. ESET, compañía líder
en detección proactiva de amenazas, asegura que los primeros puntos de falla siguen siendo familiares y
suelen involucrar: un enlace de phishing en el que un empleado hace clic o una vulnerabilidad que no se
ha corregido a tiempo. A diferencia del malware verdaderamente impulsado por IA (que sigue siendo
poco frecuente), estos continúan siendo algunos de los más importantes para las empresas que buscan
mejorar su nivel de preparación.
“Afortunadamente las amenazas que siguen provocando la mayoría de los incidentes también cuentan
con medidas de mitigación probadas que pueden ayudar a mantener segura a su empresa. La IA y los
conceptos básicos”, menciona Mario Micucci, Investigador de Seguridad Informática de ESET
Latinoamérica.
Según el ESET SMB Cyber Readiness Index 2026, el “malware impulsado por IA” es señalado como la
principal preocupación de las pymes a nivel global para el próximo año. En Norteamérica, la cifra es
incluso mayor (33 %). Sin embargo, si se entiende este concepto como malware que utiliza IA de forma
automatizada y en tiempo real, se trata más de un tema para la comunidad investigadora que para los
profesionales de la ciberseguridad.
ESET descubrió el primer ejemplo de Ransomware escrito por IA en 2025 y sostiene que incluso en ese
caso, es probable que se haya tratado de una prueba de concepto (PoC). Por otro lado, PromptSpy,
descubierto por ESET a principios de este año, fue el primer malware conocido para Android que
utilizó IA generativa (GenAI) dentro de su flujo de ejecución para lograr persistencia.
“Los investigadores de amenazas han realizado relativamente pocos descubrimientos similares, si es que
ha habido alguno. Asimismo, el servicio MDR de ESET no cuenta con evidencia de incidentes en los que la
IA generativa haya desempeñado un papel significativo. Los actores de amenazas sí se benefician del
apoyo de la IA, pero pocos están implementando esta tecnología en tiempo real para tareas
verdaderamente automatizadas.”, agrega el investigador de ESET.
Según ESET, un enfoque más rentable para los líderes de pymes sería prestar mayor atención a las
causas reales de los incidentes. En muchas pymes, el primer punto de falla sigue siendo mucho más
familiar: un mensaje de phishing que logra su objetivo, una vulnerabilidad sin corregir, una alerta que
nadie ve o una contraseña que nunca debió reutilizarse. No son los riesgos más llamativos de la
ciberseguridad, pero continúan siendo algunos de los más importantes para las empresas que buscan
mejorar su nivel de preparación.
En este sentido, ESET señala las siguientes amenazas como las principales para las pequeñas empresas:
Phishing (26 %): La telemetría de ESET revela que el phishing fue la amenaza más detectada durante
la segunda mitad de 2025 (30,8%), y los volúmenes continúan aumentando. La ingeniería social
siempre ha sido una táctica predilecta de los actores de amenazas, y tanto los mensajes de phishing
por SMS (smishing) como las llamadas telefónicas fraudulentas (vishing) están ganando popularidad.
La tecnología puede desempeñar un papel importante en la defensa, pero la capacitación y
concientización del personal también son fundamentales, y suelen ser más difíciles de implementar
correctamente.
Vulnerabilidades de seguridad sin parchear (23 %): Incluso las organizaciones más pequeñas
pueden operar una amplia variedad de software, y no todo puede mantenerse actualizado
simplemente activando las actualizaciones automáticas. Comprender qué sistemas están en
funcionamiento y qué datos y activos críticos podrían estar expuestos es el primer desafío. El
enorme volumen y la frecuencia con que hoy se descubren nuevas vulnerabilidades, sumados a la
limitada experiencia disponible para probar e implementar actualizaciones críticas, también pueden
representar obstáculos importantes.
Falta de supervisión de la seguridad (22 %): Puede que disponga de numerosas herramientas de
seguridad, pero ¿cuenta con un único lugar centralizado para recopilar, correlacionar y destacar
alertas? Un monitoreo eficaz es fundamental para acelerar la detección y respuesta ante amenazas.
Sin embargo, incluso las empresas que ya cuentan con sistemas de monitoreo pueden verse
desbordadas por la cantidad de alertas, lo que dificulta distinguir entre falsos positivos y amenazas
reales.
Contraseñas débiles (20 %): Un desafío de seguridad tan antiguo como la propia informática. A
pesar de los avances del sector hacia la autenticación multifactor (MFA) resistente al phishing y el
uso de passkeys, muchas organizaciones siguen dependiendo de contraseñas estáticas para proteger
sus activos más importantes. Además, los empleados suelen reutilizarlas, lo que incrementa el
riesgo de compromisos de seguridad. Crear una política sólida de contraseñas es el primer paso;
hacerla cumplir es el siguiente.
Pie de imagen: Tendencia en la detección de correos electrónicos maliciosos en 2025 (fuente: ESET Threat Report H2 2025)
Entre las soluciones probadas y contrastadas para las amenazas comunes, desde ESET mencionan que la
clave está en reconocer que muchos de los riesgos anteriores se ven agravados por la IA, en lugar de que
esta tecnología esté creando amenazas completamente nuevas. Por ejemplo, los atacantes están
utilizando IA para:
Mejorar la calidad de los mensajes de phishing (incluido el uso de deepfakes) y escalar y gestionar
campañas.
Reducir el tiempo necesario para explotar vulnerabilidades al identificar y convertir rápidamente
nuevas fallas en herramientas de ataque.
Analizar grandes volúmenes de datos para identificar contraseñas de uso frecuente.
Realizar tareas de reconocimiento sobre los objetivos para determinar rutas de ataque con mayor
rapidez.
También puede reducir el tiempo disponible para que las empresas respondan. Si los ciberdelincuentes
logran identificar sistemas vulnerables más rápidamente, desarrollar código de explotación con mayor
facilidad o automatizar parte de sus procesos, la ventana entre la divulgación de una vulnerabilidad, su
explotación y el ataque efectivo podría estrecharse aún más. Para una pyme que ya enfrenta
dificultades con el inventario de activos y la priorización de parches, esto es especialmente relevante.
Una de las principales lecciones es que aumenta el costo de descuidar los fundamentos.
“La buena noticia es que las mejores prácticas siguen siendo efectivas para mejorar la postura de
seguridad. La gestión de vulnerabilidades y parches es un buen punto de partida. Analizar de forma
continua los sistemas operativos y las aplicaciones en busca de CVE conocidas para identificar
exposiciones y luego implementar actualizaciones automáticamente según las políticas y el nivel de
riesgo.”, recomienda Micucci.
La seguridad de las identidades es cada vez más crítica. Los gestores de contraseñas pueden generar y
almacenar credenciales sólidas y únicas para los empleados, pero la autenticación multifactor (MFA) es
hoy una línea de defensa imprescindible. Utilizar herramientas de gestión de cuentas privilegiadas
(PAM) para reducir la superficie de ataque y proteger las cuentas de mayor riesgo.
Abordar la escasez de personal especializado en seguridad y mejorar el monitoreo mediante la
externalización de la detección y respuesta a un proveedor de confianza. Utilizar un servicio de
detección y respuesta gestionadas (MDR) también puede reducir la complejidad y los desafíos de
integración que un 21% de las pymes identifica como su principal barrera para mejorar la postura de
seguridad.
“En definitiva, ninguna organización es demasiado pequeña para convertirse en objetivo de un ataque,
por lo que adoptar un enfoque proactivo de la ciberseguridad es esencial. Una verdadera preparación
cibernética implica la capacidad de prevenir, detectar y responder a las amenazas, un hito fundamental
en el camino hacia la resiliencia empresarial. Y puede alcanzarse mucho más rápido si se tiene una visión
realista de las amenazas que enfrenta la organización. No las que generan los titulares más impactantes,
sino aquellas que están causando daños reales.”, concluye Mario Micucci de ESET Latinoamérica.
Para saber más ESET puede ingresar a: https://www.welivesecurity.com/es/seguridad-
corporativa/pymes-seguridad-empieza-por-lo-basico/
Por otro lado, ESET invita a conocer Conexión Segura, su podcast para saber qué está ocurriendo en el
mundo de la seguridad informática. Para escucharlo ingrese a:



