Expertos y Maestros Parrilleros de la marca compartieron criterios clave sobre manejo
higiénico, almacenamiento y cocción para proteger la salud de las poblaciones vulnerables
Durante las labores de asistencia en situaciones de emergencia, la adecuada preparación y
conservación de los insumos resulta tan determinante como la recolección de los mismos.
Con el propósito de resguardar la salud de las familias cobijadas en refugios temporales tras
los eventos sísmicos del pasado 24 de junio, La Montserratina orientó sus competencias
técnicas en el área gastronómica para difundir una serie de recomendaciones
prácticas dirigidas al personal voluntario, logístico y de cocina desplegado en las zonas
afectadas.
La iniciativa busca prevenir la aparición de enfermedades de transmisión alimentaria
(ETA), una contingencia común en escenarios de concentración masiva donde la
infraestructura suele ser limitada. Apoyados en la experiencia de sus Maestros Parrilleros y
equipos de calidad, la organización estructuró un protocolo accesible centrado en tres
pilares operativos: higiene operacional, recepción segura de donaciones y control de
temperaturas durante la cocción y repartición.
Preservación de la cadena de frío y recepción de insumos
El protocolo técnico enfatizó la necesidad de inspeccionar rigurosamente los alimentos al
momento de su llegada a los centros de acopio. Para los rubros proteicos y perecederos,
la indicación prioritaria fue verificar la integridad de los empaques y asegurar que los
productos congelados o refrigerados no rompan la cadena de frío antes de su
preparación, separando de inmediato los alimentos crudos de los cocinados para evitar la
contaminación cruzada.
Asimismo, la marca sugirió clasificar las donaciones por fecha de recepción y tipo de
producto, colocando en las áreas de almacenamiento más accesibles aquellos insumos
de mayor rotación. En espacios donde no se disponga de refrigeración continua, se
aconsejó priorizar la preparación inmediata de las proteínas recibidas o recurrir a rubros no
perecederos.
Desde la Gerencia Nacional de Mercadeo de La Montserratina, Verónica Maduro, destacó
la importancia de acompañar el despacho de insumos con herramientas operativas útiles
para las brigadas de apoyo. Explicó que, en coyunturas donde se preparan miles de raciones
diarias en condiciones complejas, garantizar la inocuidad es indispensable para que el
alimento cumpla su propósito de brindar nutrición, fuerza y alivio a la población sin
generar riesgos adicionales a la salud.
Manipulación e higiene en la preparación masiva
En cuanto a la elaboración de la comida caliente, las pautas subrayaron la importancia de
garantizar la cocción completa de las carnes y embutidos, alcanzando temperaturas
internas elevadas que eliminen cualquier agente patógeno. Para la distribución, se
aconsejó mantener los alimentos protegidos y calientes hasta el momento exacto de su
servido, reduciendo al mínimo el tiempo de exposición al ambiente.
El esquema incluyó normas estrictas de higiene personal para los voluntarios, como el
lavado constante de manos con agua y jabón antes de manipular cubiertos o raciones,
el uso de utensilios diferenciados para cada tipo de ingrediente y la desinfección
metódica de las tablas y mesones de trabajo. Con esta contribución formativa, La
Montserratina reafirmó su compromiso con el bienestar integral de las comunidades,
combinando la donación de insumos con el conocimiento técnico para garantizar jornadas
de apoyo seguras y eficientes.
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Fuente: Comstat Rowland Comunicaciones Estratégicas Integrales
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