Elsa Acosta advierte sobre los riesgos de seguir tendencias de cuidado de la piel sin valoración médica. El crecimiento de las redes sociales ha transformado la manera en que las personas se informan sobre el cuidado de la piel. Rutinas de varios pasos, activos de alta potencia, procedimientos estéticos y recomendaciones virales aparecen diariamente en plataformas digitales. Sin embargo, no todo lo que se vuelve tendencia es necesariamente adecuado para todos los tipos de piel.
La dermatóloga colombiana Elsa Elvira Acosta García señala que uno de los principales retos actuales es ayudar a los pacientes a diferenciar entre información útil y prácticas que pueden generar irritación, manchas, sensibilidad o empeorar condiciones dermatológicas previamente existentes.
Cada piel tiene características diferentes. Factores como la edad, el fototipo, los antecedentes médicos, la exposición solar, los cambios hormonales y la presencia de enfermedades como acné, rosácea o dermatitis influyen directamente en la selección de productos y procedimientos. Por esta razón, copiar la rutina de otra persona puede no producir los mismos resultados.
Elsa Acosta realizó sus estudios de medicina en Barranquilla y posteriormente viajó a Río de Janeiro, Brasil, donde se especializó en Dermatología. Más adelante continuó su preparación en México mediante un fellow en Dermatología Cosmética y Láser, ampliando su conocimiento sobre tratamientos estéticos y tecnologías aplicadas al cuidado cutáneo.
Su experiencia profesional también ha incluido formación y trabajo en España y Colombia, lo que le ha permitido integrar distintas perspectivas dentro de su práctica médica.
Uno de los problemas que observa con mayor frecuencia es el uso simultáneo de numerosos productos con ingredientes activos. Ácidos, retinoides, exfoliantes y despigmentantes pueden ser beneficiosos cuando están correctamente indicados, pero utilizados sin orientación pueden alterar la barrera protectora de la piel.
También existe un creciente interés por procedimientos que prometen resultados rápidos. Láseres, peelings y diferentes tratamientos estéticos pueden ofrecer beneficios en pacientes seleccionados, pero deben aplicarse después de una valoración individual. Para la especialista, el primer paso debería ser identificar las necesidades reales de la piel antes de incorporar nuevas tendencias.
“La piel no necesita seguir todas las modas. Necesita entenderse, diagnosticarse y tratarse de acuerdo con sus propias características”, es una de las ideas que resume el enfoque de la dermatóloga.
Actualmente, Elsa Acosta atiende en su consulta privada, donde desarrolla planes personalizados orientados a mejorar y mantener la salud cutánea mediante una combinación de conocimiento médico, tecnología y seguimiento.
Su visión busca también fomentar una relación más consciente con la estética. El cuidado de la piel no debería convertirse en una búsqueda permanente de perfección ni en una acumulación de procedimientos.
En una época dominada por recomendaciones virales y resultados aparentemente inmediatos, la dermatología enfrenta un nuevo desafío: recordar que detrás de cada tendencia existe una piel diferente y que el criterio médico continúa siendo una de las herramientas más importantes para protegerla.



