Tres años, tres discos, un solo rezo
La artista y compositora colombo-americana MaYita, cofundadora de Somos Sanctuary, presenta ABRACADABRA, su tercer álbum y un nuevo capítulo de un viaje musical y espiritual desarrollado a lo largo de los últimos tres años, desde la búsqueda interior con MAYA y el encuentro colectivo en SOMOS, hasta esta nueva etapa en la que el rezo se convierte en acción.
Colombiana de nacimiento y criada en Nueva York, MaYita crea desde el encuentro entre territorios, generaciones y lenguajes musicales. Su obra lleva la memoria hacia el presente y la pone en diálogo con el mundo que estamos construyendo.
MAYA (2024) inició el recorrido con un viaje hacia las raíces, la sana-acción, la memoria ancestral y el encuentro con la propia voz. Fue también un llamado a los Guardianes del Arcoíris.
Con SOMOS (2025), esa búsqueda se expandió hacia lo colectivo: los Guardianes comenzaron a reconocerse, las voces se reunieron y nuevas alianzas se tejieron entre personas, pueblos, territorios y tradiciones, unidas por un propósito compartido de cuidar la Tierra, fortalecer la comunidad y poner sus dones al servicio de la vida.
ABRACADABRA (2026) lleva ahora ese recorrido hacia la creación consciente: aquello que fue recordado y cultivado comienza a tomar forma y a llevarse a la vida.
ABRACADABRA: la palabra creadora
Desde la magia y la alquimia como lenguajes de transformación, ABRACADABRA explora, a través de nueve canciones, el poder creador de la palabra y el paso de la intención a la acción. El femenino, los elementos, el amor, el perdón, las medicinas, la memoria ancestral y el encuentro con pueblos originarios atraviesan el álbum, en cuyo centro aparece la visión de una Nueva Nación.
La coherencia entre pensamiento, palabra y acción sostiene esta obra musical:
«Nuestros pensamientos crean realidad. Nuestras palabras crean mundos. Nuestras acciones crean cultura. Y con la cultura creamos nación…».
«Estamos atravesando grandes transformaciones como humanidad. Para mí, ABRACADABRA es un recordatorio de nuestro poder creador y de la responsabilidad que lo acompaña: que el amor que cantamos sea el amor que practicamos, que la unidad que soñamos viva en nuestras relaciones y que el rezo se convierta en acción», comparte MaYita.



