Industrias Maros, C.A., los fabricantes de la reconocida marca Natulac, la seguridad y
confianza del consumidor son prioridad. Por eso, la empresa ha implementado una
metodología integral basada en herramientas avanzadas que buscan asegurar
activamente que desviaciones en la producción sean detectadas lo más pronto posible
Wendy Moreno, gerente de calidad de Industrias Maros, C.A., explica los estándares clave
de calidad y seguridad alimentaria que sigue la empresa. “Es fundamental entender que
los estándares de calidad son conjuntos de requisitos y buenas prácticas aplicados en
la fábrica”.
“Estos garantizan que los alimentos producidos sean seguros, de alta calidad, y
cumplan tanto con las expectativas del consumidor como con las regulaciones legales.
Aplicar estos estándares nos ayuda a mantener una calidad uniforme en nuestros productos
y a prevenir riesgos para la salud”, asegura Moreno.
Moreno añade: “En Natulac hemos implementado un sistema de gestión de calidad que
busca robustecer constantemente sus pilares a través de la revisión continua de nuestros
procesos internos. Esto nos permite garantizar la inocuidad y calidad para los
consumidores, la eficiencia en la transformación tecnológica de los alimentos y el
cumplimiento de normativas internas y externas”.
Aspectos clave del sistema de gestión de calidad
Moreno detalla cómo se sustenta el sistema de gestión de calidad de Natulac a través de
aspectos clave:
Documentación y registros: Implementamos procedimientos claros y mantenemos
registros que evidencian el cumplimiento de los requisitos. “Documentamos todos nuestros
procesos para estandarizarlos, creando manuales de calidad con procedimientos claros y
sencillos de entender. Como decimos, 'escribir lo que hacemos y hacer lo que está escrito’”,
explica Moreno.
Capacitación del personal: Es fundamental que todos los empleados conozcan y apliquen
las buenas prácticas y las especificaciones del sistema. “Capacitamos continuamente a
nuestro personal. Dedicamos horas-hombre para conversaciones pertinentes, para realizar
ajustes o comprender el porqué de cada acción. También formamos al personal en buenas
prácticas de fabricación (BPF), seguridad alimentaria y normativas, así como en simulación
de manejo de crisis y control de calidad”, afirma.
Moreno puntualiza que “la formación constante en normativas vigentes, nuevas
tendencias en inocuidad alimentaria y en tecnología de procesamiento de alimentos,
garantiza que el personal conozca sus responsabilidades y pueda detectar y aportar
soluciones para corregir posibles incumplimientos”.
Control de procesos: Monitoreamos y controlamos cada etapa de producción para asegurar
que cumplen con los estándares de calidad e inocuidad. “Definimos criterios de inspección
y de control de calidad”, indica.
Auditorías internas y externas: Realizamos revisiones periódicas para verificar que el
sistema funciona correctamente y que se cumplen todos los requisitos. “Implementamos
protocolos de auditorías internas, ya que esto representa una forma sencilla de no bajar la
guardia en mantenernos haciendo lo que está escrito o mejorando lo que requiera
mejorarse”, enfatiza.
Por último, Moreno detalló que “implementamos acciones correctivas y preventivas para
mejorar constantemente el sistema y adaptarnos a nuevos desafíos o requisitos”.


