En el proceso de una intervención quirúrgica, la seguridad del paciente se establece antes
de la cirugía. Los exámenes preoperatorios son cruciales para disminuir las posibles
complicaciones en las etapas previa, durante y posterior al procedimiento, pero es necesario
contar con exámenes confiables y precisos para tranquilidad, tanto del equipo tratante como
del paciente y sus familiares.
Al respecto, la doctora Andrea Odremán, internista del Grupo Médico Santa Paula
(GMSP), señaló que estas evaluaciones consisten en “una valoración cardiovascular
preoperatoria que detecta cualquier tipo de alteración hematológica o metabólica en la
persona. Por ello, se realizan cuando se planifica una operación electiva, ya sea cardíaca o
no”.
Una intervención quirúrgica electiva se programa con antelación, no es una emergencia por
lo que no requiere una realización inmediata.
“La decisión de si un paciente es apto para una cirugía depende de la fiabilidad de los
resultados de las pruebas preoperatorias”, enfatizó la doctora Odremán. Por esta razón,
es esencial que se realicen con la máxima calidad en su procesamiento para garantizar
su precisión.
Según los especialistas, una evaluación inadecuada puede elevar los riesgos de
problemas cardíacos y pulmonares, coagulopatías, infecciones o reacciones alérgicas a
la anestesia, entre otros problemas de salud que se pueden presentar durante la cirugía.
Un chequeo preoperatorio es un “proceso integral que consta tanto del examen físico,
realizado oportunamente y considerando todas las esferas del paciente, como de las
pruebas paraclínicas”, indicó la doctora. “De esto se deriva el uso de las múltiples
escalas de riesgo para brindar las recomendaciones pertinentes en el período perioperatorio
(antes, durante y después de la cirugía)”, agregó.
Aunque las evaluaciones básicas que se solicitan pueden variar, generalmente
incluyen: estudios de sangre, radiografía de tórax y electrocardiograma, detalló la
internista.
Exámenes de laboratorio
Por su parte, la bioanalista Jénesis Ríos, coordinadora del Laboratorio de Rutina General
del GMSP, informó que la clínica realiza química sanguínea básica (glicemia,
urea/creatinina, proteínas totales y fraccionadas), tiempos de coagulación, exámenes de
orina, serología (VDRL y HIV), al igual que hematología completa.
El perfil preoperatorio es estándar y permite identificar posibles riesgos como
coagulopatías -que indican la necesidad de tener bolsas para transfusión disponibles-
infecciones, anemia o afecciones renales que podrían complicar la operación o la
medicación postquirúrgica, destacó la especialista Ríos.
Por ejemplo, si los estudios indican que el paciente tiene problemas de coagulación, el
GMSP cuenta con un Banco de Sangre, que realiza el tipaje preoperatorio. Esto asegura
que se disponga bolsas de sangre compatibles en caso de emergencia, garantizando una
respuesta rápida, recalcó la bioanalista.
La clínica garantiza altos estándares de calidad mediante el uso de controles tanto
internos como externos
Radiografía de tórax
La clínica en su Servicio de Imágenes ofrece la radiografía de tórax, que detecta
infecciones respiratorias y hallazgos cardíacos macroscópicos, a través de equipos con
una calidad de imagen óptima, según refirió la internista Odremán.
Cardiología no invasiva
Asimismo, el GMSP dispone de estudios especiales de cardiología no invasiva, entre los
que se incluye el electrocardiograma. Esta prueba es esencial para identificar anomalías
del ritmo cardíaco, problemas de irrigación, entre otros padecimientos que podrían
perjudicar a los pacientes que se van a someter a una cirugía. Esta prueba la realizan
profesionales con tecnología de alta calidad para garantizar resultados óptimos.
Respaldado por su empresa matriz, Keralty, el GMSP reitera su compromiso con la
excelencia en la atención médica, ofreciendo a sus pacientes y profesionales de la salud
herramientas innovadoras, que faciliten el acceso a servicios de calidad.


