Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, una
fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar la
magnitud de un problema que afecta a todas las edades y contextos, y que constituye una de
las principales causas de muerte prevenibles en el mundo.
De acuerdo con cifras internacionales, se estima que más de 700.000 personas mueren por
suicidio cada año, y por cada caso consumado existen muchos más intentos. Los
especialistas coinciden en que la mayoría de estos episodios pueden evitarse si se
identifican a tiempo los factores de riesgo y se ofrece acompañamiento profesional
adecuado.
El suicidio no siempre está asociado a un diagnóstico psiquiátrico previo. Aunque la
depresión, el trastorno bipolar o la esquizofrenia incrementan la vulnerabilidad, también
influyen otros factores como la dificultad para manejar pérdidas afectivas, enfermedades
crónicas, presión social o la incapacidad percibida de enfrentar una situación abrumadora.
Según los reportes más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000
millones de personas en el mundo padecen algún trastorno mental, siendo la ansiedad y la
depresión los más comunes. Un estudio basado en encuestas globales publicados en The Lancet
Psychiatry indica que cerca del 50% de la población mundial desarrollará al menos un trastorno
de salud mental a lo largo de su vida.
Señales de alerta
Los especialistas en salud mental destacan que es fundamental que la familia y el entorno
cercano estén atentos a los cambios de conducta.
En niños, los signos más frecuentes son el aislamiento, la caída abrupta en el rendimiento
escolar, la timidez extrema y la negativa a asistir a clases.
En adolescentes, suelen presentarse alteraciones del sueño o del apetito, ansiedad,
depresión y abandono de actividades que antes disfrutaban.
En adultos, se observa irritabilidad, intolerancia a la frustración, abuso de alcohol o drogas
y una dificultad marcada para enfrentar responsabilidades cotidianas.
Detectar estas señales no debe dar pie a juicios o etiquetas, sino a un acompañamiento
inmediato y empático que facilite el acceso a un especialista.
Atención y acompañamiento
La atención clínica temprana puede salvar vidas. El abordaje incluye desde consultas
psiquiátricas y psicoterapéuticas, hasta programas de terapia familiar y grupos de apoyo. La
intervención profesional es clave en pacientes con ideación suicida o intentos previos, pues
permite reducir riesgos y ofrecer herramientas para la recuperación.
Desde el Servicio de Salud Mental del Grupo Médico Santa Paula (GMSP) se recuerda que
el suicidio no debe tratarse como un tabú, sino como un tema de salud pública que requiere
atención constante. La institución cuenta con un consultorio de emergencias en orientación
psicológica, programas de apoyo grupal y especialistas en psicología y psiquiatría
disponibles para la comunidad.
La persona que presenta incidencias de cometer un suicidio debe acudir a un especialista
en salud mental; los psiquiatras están entrenados para hacer un abordaje clínico del
paciente, usualmente se ingresa a pacientes con probabilidades de ser peligrosos para sí
mismo, que hayan intentado quitarse la vida reciente, de igual manera si pone en riesgo la
vida de otros. Por otra parte, el acompañamiento de una terapia familiar o la inmersión de
grupos de apoyo también complementarán de manera significativa el proceso de
recuperación de los pacientes.
La especialista describió algunas acciones que la población en general puede ejercer para
erradicar los altos índices de suicidios: más que hablar de prevenir, yo diría de atención al
suicidio. Necesitamos atender la manera cómo nos estamos desarrollando como sociedad,
existe una gran necesidad de demostrar afecto, escuchar y ser compasivos.
El GMSP cuenta con profesionales en psicología y psiquiatría para atender, informar y
alertar a la población sobre el suicidio y depresión a través de diferentes actividades.
Además, cuentan con grupos de apoyo para hablar de depresión y un consultorio de
emergencias en orientación psicológica para todo público.
Respaldado por su empresa matriz, Keralty, el GMSP reitera su compromiso con la
excelencia en la atención médica, ofreciendo a sus pacientes y profesionales de la salud
herramientas innovadoras que faciliten el acceso a servicios de calidad, por lo cual es “la
clínica que todos tienen en mente”.


