¿Nunca has cocinado más allá de calentar agua? No te preocupes. La cocina no tiene que
ser intimidante ni costosa
Con unos pocos utensilios esenciales, bien elegidos y de buena calidad, puedes preparar
platos deliciosos sin llenar tu cocina de aparatos y herramientas que jamás usarás. La clave
está en el lema “menos es más”.
Aquí te presentamos una lista de los indispensables que todo principiante debería tener:
Cuchillo de chef: Si solo vas a invertir en un utensilio, que sea este. Un cuchillo de
chef de buen tamaño, cómodo y bien afilado es versátil y seguro. Te servirá para
picar, rebanar y cortar casi cualquier cosa: carnes, verduras y frutas. Es mucho más
eficiente usar un cuchillo de calidad que uno sin filo.
Tabla de cortar: Es la compañera perfecta para tu cuchillo. Preferiblemente de
madera o material resistente. Mantendrá tu superficie de trabajo limpia y segura.
Opta por una de tamaño mediano que sea estable y fácil de limpiar.
Sartén antiadherente: Ideal para evitar que los alimentos se peguen. Podrás saltear
verduras, freír huevos o hacer tortillas sin problemas. Busca una de un tamaño
versátil, alrededor de 24-28 cm de diámetro.
Olla mediana con tapa: Perfecta para hervir pasta o vegetales, cocinar arroz,
preparar sopas, guisos o estofados. Una sola olla bien elegida puede hacer
maravillas. Una de 3 a 4 litros suele ser suficiente para la mayoría de las recetas.
Espátula y cuchara de madera o silicona: Indispensables para mezclar, voltear y
servir. Son suaves y no rayan tus utensilios, ollas o sartenes, especialmente las
superficies antiadherentes.
Batidor de varillas: Uno pequeño es ideal para mezclar salsas, batir huevos o hacer
aderezos de forma rápida y homogénea.
Colador: Un básico para escurrir pastas, lavar vegetales y verduras o colar
infusiones.
Taza y cucharas medidoras: La mejor manera de seguir una receta es midiendo las
cantidades correctamente. Estas herramientas te ayudarán a obtener resultados
consistentes y deliciosos.
Con estos elementos, tendrás las herramientas necesarias para preparar la gran mayoría de
las recetas que encontrarás en libros de cocina o en Internet. Olvídate de los aparatos de
moda y las herramientas especializadas; la cocina puede ser simple y placentera si te
enfocas en lo que realmente importa.


