Es fundamental mantener una dieta balanceada complementando los lácteos con vegetales,
pescados y granos integrales para asegurar el bienestar
La leche es un alimento que contribuye a una nutrición equilibrada y favorece el buen
funcionamiento del organismo. La elección entre sus distintas variedades (entera,
descremada y descremada deslactosada) debe basarse en la etapa de vida y las necesidades
individuales. El objetivo es que las personas puedan aprovechar sus beneficios sin presentar
problemas de salud.
La nutricionista Ariana Araujo (@metodocoma) señaló que esta bebida es fundamental
porque aporta múltiples nutrientes biodisponibles, es decir, que se absorben bien, lo
cual es importante para el funcionamiento óptimo del organismo y para reducir el riesgo de
desarrollar padecimientos como la osteopenia.
“La leche contiene tres macronutrientes esenciales: proteínas (caseína), grasas y
carbohidratos (lactosa), pero también posee vitaminas (A, B1, B2, B3, B5, ácido fólico,
C, D, E, K, entre otras) y minerales (como, por ejemplo, calcio, fósforo, sodio, hierro, zinc,
magnesio, manganeso, cobre, potasio)”, explicó la especialista.
Para obtener todos los beneficios de esta bebida, la clave es comprender su composición
y las necesidades específicas de cada persona, afirmó.
Tipos de leche
La leche entera y la descremada tienen la misma cantidad de proteínas y
carbohidratos, pero se diferencian por su contenido de grasa. La leche entera tiene una
concentración de grasa más alta, mientras que a la descremada se le ha eliminado este
macronutriente de forma parcial o total, indicó la licenciada Araujo.
La leche deslactosada se distingue porque en su preparación se le añade una enzima
llamada lactasa, que permite digerir la lactosa. Esta enzima descompone al carbohidrato
en glucosa y galactosa, lo que produce un sabor ligeramente más dulce sin necesidad de que
se le agregue azúcar, aclaró la nutricionista.
Asimismo, la leche descremada deslactosada es aquella que combina las características
de ambos tipos de leche.
Infancia y adolescencia
Para los niños, la lactancia materna es el alimento estándar. Se recomienda que sea
exclusiva hasta los seis meses y complementaria hasta los dos años. A partir de esa
edad, se recomienda introducir la leche de vaca entera, debido al alto requerimiento de
grasa, indispensable para el desarrollo, expresó la especialista en nutrición.
Durante la adolescencia, la leche entera sigue siendo una excelente opción para los
jóvenes saludables, ya que aporta vitaminas liposolubles esenciales, es una rica fuente de
proteínas de alta calidad y minerales, todos necesarios para el crecimiento. Sin embargo, el
tipo de leche ideal puede variar según las condiciones de salud individuales, añadió
Araujo.
Adultez y tercera edad
En los adultos, se aconseja beber una taza de leche al día y la elección debe personalizarse
según el estado de salud. Por ejemplo, en personas con resistencia a la insulina o
diabetes, se recomienda la leche entera porque ayuda a regular la absorción de azúcar. En
cambio, para quienes tienen sobrepeso, la alternativa apropiada es la descremada, ya que
ayuda a controlar la ingesta de grasas, detalló.
En la tercera edad, la leche deslactosada es generalmente la mejor opción, ya que, con
el tiempo, el cuerpo pierde progresivamente la capacidad de producir lactasa. Se estima
que entre un 30 y un 40% de los adultos mayores desarrollan intolerancia a la lactosa,
lo que se manifiesta con síntomas como gases, distensión abdominal y malas digestiones,
aseguró la nutricionista.
¡Escoge la que te favorezca más!
Para responder a las necesidades individuales de los consumidores, Natulac, de Industrias
Maros, C. A., ofrece su línea de lácteos, que incluye distintos tipos de leche, todas
enriquecidas con vitaminas A y D:
Leche Entera: Se distingue por su sabor auténtico y por ser una rica fuente de
nutrientes esenciales para una óptima alimentación.
Leche Descremada: Contiene menos del 1% de grasa, ideal para quienes buscan
controlar la ingesta de calorías.
Leche Descremada Deslactosada: Es un producto libre de lactosa y con menos del
0.5% de grasa. Es perfecta para controlar el colesterol y cuidar la digestión sin
sacrificar los beneficios nutricionales lácteos.
Estos productos cuentan con esterilización UHT (temperaturas ultra altas) que elimina
la presencia de cualquier microorganismo, lo que no solo prolonga la vida útil, sino que
también garantiza la seguridad en cada sorbo.
Al final del día, lo más importante es que escojas el tipo de leche que mejor se adapte a tus
necesidades de salud.


