En Venezuela existen problemas de movilidad y desarrollo urbano, muchos de ellos derivados por
una infraestructura vial inconclusa y sin mantenimiento, además de una baja calidad de los
servicios de transporte público. La afirmación es de la ingeniera civil Celia Herrera, directora del
Centro de Investigación y Desarrollo de Ingeniería (CIDI) de la UCAB y presidenta de la Sociedad
Venezolana de Ingeniería de Transporte y Vialidad (SOTRAVIAL), para quien la realidad del
cotidianidad del venezolano se fundamenta en la conectividad terrestre.
De acuerdo con la profesora, las cifras oficiales indican que la red de infraestructura vial del país
ronda los 96.000 kilómetros, aunque otros datos sugieren que su extensión es mayor. “Según los
buscadores de vialidad, que hacen mapeo a nivel internacional, incluyendo toda la red vial, desde
la calle ciega en una urbanización en los Palos Grandes a un fragmento de carretera en el Barrio 5
de Julio de Petare, tenemos más de 300.000 kilómetros de vialidad y gran parte de la cotidianidad
de las personas se solventa con movilidad terrestre: carreteras, autopistas, calles ciegas, entre
otras”.
«En la medida en que no se invierta, el deterioro es mayor»
Celia Herrera, quien es miembro de la Comisión de Infraestructura de la Academia Nacional de la
Ingeniería y el Hábitat (ANIHVEN), afirmó que la mayor parte de las obras de infraestructura vial
han sido ejecutadas en el eje centro-norte costero del territorio nacional.
“En 17 ciudades del país se concentra más del 70% de la población. El Estado invierte donde tiene
más personas y eso hace que sea en las ciudades donde se aprecie mantenimiento y mayores
vías. Sin embargo, hacer más vías no necesariamente es lo que hace falta, lo que se requiere es
buscar cómo hacer la planificación y el ordenamiento territorial y estructural”.
En este sentido, cree que invertir en el mantenimiento de la red existente es más importante si se
quiere mejorar las condiciones de conectividad, seguridad y desarrollo terrestre. “Este eje vial fue
diseñado para una cantidad de tránsito, pero las poblaciones y la demanda de viaje han crecido,
sobre todo cuando la cotidianidad depende de ello. Se está sometiendo a un uso mucho mayor. En
la medida en que no se invierta, el deterioro es mayor”.
La investigadora hizo énfasis en que sí es posible lograr un estado óptimo en autopistas y
carreteras, es decir, que estén pavimentadas, iluminadas, que sean seguras, eficientes y
sustentables. “Nosotros tenemos una bondad inmensa, que es que hubo una planificación en su
momento. Todos los estados de nuestro país cuentan con una red vial. Ya eso que tenemos es lo
suficientemente bueno como para mantenerlo e invertir en eso. Por eso hay que darle calidad a lo
que es la circulación e implementar proyectos a largo plazo”.
4.000 millones de dólares anuales y una década para mejorar la conectividad terrestre
La directora del CIDI UCAB apuntó que no hay cifras actualizadas sobre los montos de inversión
necesarios para mejorar la vialidad. Citó estimaciones de 2019, elaboradas por la Cámara
Venezolana de Construcción y la ANIHVEN, según las cuales el acondicionamiento de la red de
autopistas y carreteras del país requeriría casi 4.000 millones de dólares por año.
“A finales del año 2019 se había estimado unos 3.700.000 millones de dólares anuales de
inversión para recuperar la vialidad terrestre y acondicionar todo la parte urbana, interurbana y
rural del país. Estos datos son estimados con base en referentes internacionales”, precisó la
experta. Agregó que “la inversión se tiene que mantener a lo largo de, por lo menos, 10 o 12 años,
para llevar la red a una condición buena”.
Sobre la construcción de nueva infraestructura, la presidenta de SOTRAVIAL dijo que persiste una
brecha entre la ejecución de obras y las necesidades de la población. “En los últimos años se
construyó un segundo puente sobre el Orinoco y algunos tramos de la autopista a Oriente, pero
ésta todavía no está terminada. Se han hecho inversiones en el sistema Metro de Caracas, se
finalizó la línea 3 El Valle-Plaza Venezuela y otras como el Metro Cable. Sin embargo, estamos
quedando rezagados en la oferta versus la demanda”.
Como ejemplo detalló que, según cálculos del Plan Caracas 2020 (presentado por la Alcaldía
Metropolitana hace casi 20 años), nada más en la capital se necesitan al menos 100 kilómetros
nuevos de vialidad.
La profesora expresó que la masificación de obras de este tipo ayudaría a dinamizar la economía y
generaría más puestos de trabajo, incluyendo la mano de obra profesional que se está formando
en las universidades. “Con un buen manejo de los recursos, construir un kilómetro de una
autopista, de cuatro canales por sentido, puede costar entre tres y cinco millones de dólares.
Asimismo, el mantenimiento rutinario, sin pavimentaciones, de un kilómetro de vía de esa
magnitud, puede representar entre 30.000 y 40.000 dólares por año”, aseveró.
V Simposio de Seguridad Vial: el desafío de la movilidad en motocicletas
La profesora también indicó la urgencia de que se emprendan políticas de educación vial y se
retome el cumplimiento de las normas de tránsito, con el fin de reducir la alta incidencia de
accidentes y lograr que la circulación en el país sea segura. “Una circulación vehicular fluida y
cercana es la tarea pendiente”, puntualizó.
Precisamente sobre este tema, Herrera informó que el Centro de Investigación y Desarrollo de
Ingeniería (CIDI) de la UCAB está organizando el V Simposio de Seguridad Vial: «Dos ruedas, una
sola vida: Movilidad Urbana Responsable», a realizarse el 26 de febrero en la sede de la
universidad, en Montalbán. La actividad cuenta con el patrocinio de la Asociación de Industriales
Fabricantes de Motociclos (AIFEM) y de la empresa Empire Keeway.
El evento se enfocará principalmente en los retos asociados al uso de motocicletas en el país,
medio de transporte cada vez más común y asociado a un número creciente de accidentes de
tránsito. Los asistentes podrán escuchar 10 ponencias ofrecidas por especialistas de la UCAB y la
UCV, la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat y la Sociedad Venezolana de Ingeniería de
Transporte y Vialidad, así como de invitados de Panamá, Colombia, Ecuador, República
Dominicana y Estados Unidos.
“Es una oportunidad para comprender cómo salvar vidas en la ciudad desde la perspectiva de
quienes estudian y viven la movilidad en dos ruedas. Reuniremos especialistas de varios países
para abordar, con evidencia y experiencias reales, los riesgos que enfrentan las personas
motorizadas y las posibles soluciones para una movilidad urbana más segura y responsable”,
finalizó Celia Herrera.



